Grandes escritores de Gran Bretaña y los paisajes en los que se inspiraron
Gran Bretaña es la cuna de grandes escritores y poetas famosos en todo el mundo. Muchas de sus obras están inspiradas en la campiña y los paisajes de la nación. Sigue leyendo sobre los lugares que hicieron volar su pluma y nuestra imaginación.
La corta, trágica e infeliz vida de Charlotte Brontë y sus hermanas, Emily y Anne, dio como fruto grandes clásicos de la literatura popular. La parroquia de la aldea de Haworth, en Yorkshire, en la que vivieron con su padre, contrasta con el páramo de los Peninos, indómito y azotado por el viento, que protagonizó sus novelas.
El bardo escocés más querido de su patria y más conocido en el mundo. El autor de los poemas Auld Lang Syne y Tam O' Shanter nació en Alloway. El Burns National Heritage Park ofrece a los turistas la oportunidad de sentir los ricos parajes de la región que inspiraron la obra de Burns. El museo conserva un manuscrito original de Auld Lang Syne.
Es el poeta medieval inglés por excelencia. Geoffrey Chaucer nació alrededor de 1345, hijo de un rico vinatero de Londres. Es el autor de los Cuentos de Canterbury, en los que un grupo de peregrinos van a Canterbury a rezar en el templo de Thomas Becket. Conviértete en peregrino y viaja a Canterbury para disfrutar de la ciudad medieval y de la catedral, donde podrás ver el lugar en el que Becket sufrió martirio. Para completar tu viaje al Medievo, también puedes ir a ver la atracción de los Canterbury Tales, donde los cuentos son de carne y hueso.
Catherine Cookson creció en las hileras de casas empedradas que hay a orillas del Tyne, escenario de tantas de sus historias. El sur de Tyneside bien podría llamarse el país de Catherine Cookson y hay una ruta muy conocida que recorre los lugares y las vistas que la autora llevó a su obra. La ruta incluye el histórico y pintoresco pueblo de Westoe Village, un pequeño oasis en el corazón de las South Shields, en el que están ambientadas Katie Mulholland, Kate Hannigan y The Harrogate Secret.
Daphne du Maurier llegó a Cornualles en la década de 1920 y se quedó el resto de su vida. Casi todas sus novelas transcurren en lugares reales o ficticios de Cornualles. Tras hospedarse en la posada de Jamaica, en Bodmin Moor, escribió una novela con el mismo nombre, un cuento de piratas y contrabandistas. La posada de Jamaica sigue abierta y puedes hospedarte allí si lo deseas. La habitación de du Maurier conserva objetos relacionados con la autora.
Hardy pasó casi toda su vida en la parte más rural de Dorset. Puedes visitar la cabaña de postal en la que escribió Bajo el árbol del bosque y Lejos del mundanal ruido, así como la ciudad de Dorchester, disfrazada de Casterbridge en la obra El alcalde de Casterbridge.
Al leer las elocuentes frases de este poeta del siglo XIX es fácil olvidar que apenas tenía veinticinco años cuando murió. El autor de Oda a un ruiseñor vivió en Wentworth Place, en Hampstead, Londres, de 1818 a 1820. Fue allí donde se enamoró de Fanny Brawne, su vecina. La casa de Keats es un museo dedicado al poeta y a su obra.
Milne basó el Bosque de los 100 Acres, el Puente de los Poohsticks, el regazo de Galleon, el cajón de Arena de Roo y Polo Norte, en el bosque Ashdown Forest, que está en la zona este de Sussex y apenas ha cambiado desde entonces. Gran parte del bosque es fácil de recorrer a pie y es una de las zonas de Sussex más bonitas para disfrutas de un paseo a pie o a caballo.
La imaginación de Sir Walter Scott se alimentó desde muy temprana edad del amor que sentía por su tierra natal, Escocia – “Caledonia” – que inmortalizó en El canto del último trovador. Sus novelas y sus poemas están repletos de románticas descripciones de lagos y cañadas, de ruinas ancestrales y castillos, que atrajeron a multitud de turistas Escocia y a The Trossachs. Si te gusta La dama del lago, puedes dar un paseo en barco por Loch Katrine a bordo del SS Sir Walter Scott.
Es el autor de teatro más representado del mundo y uno de los escritores más influyentes en la cultura occidental. No ha habido otro damaturgo como él. Se atrevió con todos los géneros y exploró el alma humana en sus comedias y dramas. El bardo nació en Stratford-upon-Avon, un pequeño pueblo del que cinco casas están muy unidas a la historia de William Shakespeare, entre ellas la casa en la que nació y la cabaña de Anne Hathaway. También puedes visitar su tumba, sobre la que dicen pesa una terrible maldición.
El norte de Cornualles llenó de ímpetu la obra de Tennyson. En 1848 emprendió un viaje en busca de leyendas artúricas para su Idilios del rey que le llevó por los acantilados de Morwenstow's, Bude, las ruinas de Tintangel y la rocosa Lizard, donde encontró “oleadas de monstruos verdes como la hierba”. Las olas del Atlántico han convertido el norte de Cornualles en el paraíso europeo del surf, aunque si prefieres quedarte en tierra firme, también hay rutas en bici que recorren toda la costa. En 1853 Tennyson se fue a vivir a la Isla de Wight , a una casa llamada Farringford que hoy es un hotel. Escribió Cruzando la barra en uno de sus viajes a Inglaterra desde la isla de Wight. Tennyson Down se llama así en honor al poeta, que solía pasear por los acantilados en dirección a una formación rocosa llamada The Needles (las Agujas).
Escondido en los singulares paisajes del Distrito de los lagos, William Wordsworth produjo grandes obras de la poesía en lengua inglesa. Tuvo dos casas en el Distrito de los lagos, Dove Cottage y Rydal Mount y ambas se pueden visitar. Si sientes la imperiosa necesidad de ver “una anfitriona de narcisos de oro”, procura venir en marzo.