Arte urbano en Bristol

Si hay un lugar imprescindible en Gran Bretaña para todo amante del Arte Urbano ese es sin duda alguna Bristol. Desde los años ochenta ha sido un epicentro de referencia en todo tipo de manifestaciones relacionadas con la cultura urbana pero ahora mismo es por encima de todo la ciudad de Banksy.

Banksy
Foto de Javier Mazorra

Da igual que su verdadero nombre sea Robin Gunningham, como afirma un reciente estudio de la Universidad Queen Mary de Londres. Lo importante es que nació en Bristol, una ciudad a la que siempre vuelve por muy lejos que se vaya y en la que se pueden ver algunos de sus trabajos más emblemáticos.

No es ninguna casualidad que montara el verano pasado su efímero anti parque temático Dismaland en Weston-super-Mare que se podría considerar como una de las playas de Bristol, ni que una de su mayores exposiciones “Banksy versus Bristol”  la realizara en el Museum & Art Gallery de su ciudad, la institución cultural de mayor prestigio de esta parte de Inglaterra. Un buen lugar donde comenzar un tour por la ciudad de Banksy ya que allí mismo, en la entrada,  se puede ver su carismático “Paint Pot Angel”

En realidad no hay mejor forma de descubrir Bristol que siguiendo su rastro. Se puede hacer por cuenta propia, siguiendo los consejos e indicaciones de la Oficina de Turismo o de VisitBristol  pero también de la mano de especialistas como Where The Wall  con gente que conoce personalmente, no sólo al mismo Banksy, aunque respetando su anonimato,  sino a otros muchos artistas urbanos. Es además la forma de asegurarse ver el mayor número de obras y lo último de estos creadores. Al contrario de lo que ocurre en los museos donde casi todo es previsible, en el mundo del Arte Urbano, las obras tan pronto aparecen como desaparecen o cambian de lugar, como es el caso de las de Bansky que en algunos casos se han trasladado de sitio para protegerlas.


Graffiti de Banksy, foto de Javier Mazorra

De una u otra forma, prácticamente todos los barrios de esta fascinante ciudad cuentan con alguna de sus obras o de algún otro artista urbano puntero. En el mismo centro y en el entorno del Museo no hay que perderse en Frogmore Sreet “WellHung Lover” lo que da una buena disculpa para recorrer Park Street, una de las calles más curiosas y divertidas de Bristol donde las últimas tendencias en moda y diseño se entremezclan con tiendas vintage y montones de bares y cafés.

ss great britain
Foto del SS Grat Britain por Javier Mazorra

A poca distancia, en la Bristol Marina, cerca de donde apareció su primera obra en la ciudad, se encuentra una de sus últimas “The Girl with the Pierced Eardrum”, un homenaje al pintor holandés del S.XVII Vermeer  que al mismo tiempo nos invita a conocer uno de los rincones más pintorescos de la ciudad donde además se encuentra el ss Great Britain, un hito en la historia de la marina mercante diseñado por I.K.Brunel, el otro gran personaje por el que también se viene a Bristol. Que nadie se pierda su famoso puente colgante en el barrio de Clifton.

En el mismo puerto pero ahora protegida dentro del  M(useo) Shed se puede ver “Grim Reaper”  una de sus obras más famosas que hasta 2014 se encontraba en el  Thekla un barco convertido en sala de espectáculos.

M shed
Foto de Javier Mazorra

En la zona del puerto se encuentra también Arnolfini el centro cultural de arte contemporáneo más influyente del suroeste de Inglaterra donde  desde hace casi medio siglo trabajan de forma incansable en dar a conocer artistas y tendencias rompedoras.

Después hay que dirigirse en autobús al barrio de Stokes Croft o lo que todo el mundo conoce como el ‘Cultural Quarter’. Allí cerca de The Canteen, un icono de Bristol más alternativo donde se programa todo tipo de eventos y conciertos  pero que también  es conocido por su oferta gastronómica,  y del cruce con Jamaica Street se encuentra “Mild, Mild West” , intentando llamar la atención entre otras muchas obras de artistas clave en el panorama del Arte Urbano Británico. El barrio es lo más parecido a un museo al aire libre y es un lugar imprescindible para todo amante de lo alternativo y de los que desean conocer lo que se cuece en estos momentos en Bristol.

A poca distancia en autobús se encuentra Easton, una zona marginal que gracias a Banksy se ha transformado en un lugar de peregrinación para muchos aficionados al arte. Allí se pueden  ver, o a veces apenas intuir, algunas de sus primeras obras como “Cli Clak Boom” en Stanley Park, “Cat and Dog” en Foster Street o el fantástico “Masked Gorilla”  en Fishponds Road, una obra que se creía perdida pero que se ha recuperado recientemente.

 

 

 

 

 

 

Escrito por Javier Mazorra

Nacido en Tanger (Marruecos) en 1954. Vive y trabaja a caballo entre Madrid y Edimburgo desde 1977. Historiador del Arte y Periodista especializado en el mundo del viaje, colabora de forma habitual en EL MUNDO y GENTE VIAJERA (ONDA CERO).