Descifrando los misterios de Stonehenge

El misterio de las piedras gigantes de 50 toneladas de procedencia desconocida, leyendas druidas o del mago Merlin, mitos de otras razas, ovnis u hombres del neolítico. Son decenas las hipótesis que durante décadas se han planteado sobre Stonehenge, el extraordinario monumento megalítico tipo crómlech en el condado de Wiltshire, apenas a 15 kilómetros al norte de Salisbury, y del que aquí te damos las claves para entenderlo. 

 

 

Historia de Stonehenge: más allá del 5000 a.C.

Stonehenge fue construida por gente autóctona del lugar según las evidencias aportadas por el Carbono14 que explica que uno de los monumentos ingleses más emblemáticos de la Edad de Piedra nació en 3 fases bien diferenciadas.

 

  • La primera fase de Stonehenge, se encuadran entre los años 3.000 a.C. y 2.500 a.C., donde el importante monolito del exterior así como los famosos 56 agujeros de Aubrey tomarían forma.

 

  • Desde el 2.500 a.C., dos círculos concéntricos alrededor del monumento principal, forman las famosas “piedras azules”, junto a un camino de casi 3 km hasta el río Avon, constituirían una segunda fase con bloques trasladados desde puntos muy lejanos cuya logística todavía permanece entre las incógnitas más importantes.

 

  • Finalmente, la tercera fase, hacia el 2.000 a.C. y hasta que Stonehenge fuese abandonado a su suerte en el 1.600-1.500 a.C., sería la que daría el aspecto que conocemos en la actualidad, con la formación que da lugar al círculo interno de las Piedras Sarsen, compuesto por 30 piedras labradas unidas por dinteles casi rectangulares (aunque hoy en día sólo quedan en pie 7). En su interior, el altar.

 

 

El gran enigma de Stonehenge: su finalidad

 

Como ocurre con otras civilizaciones conocidas, resulta insólito como tantos miles de años atrás eran capaces de alinear Stonehenge con el solsticio de verano y con el ocaso del solsticio de invierno de manera casi milimétrica, aunque esto ha servido para que numerosos estudiosos y arqueólogos dieran con la solución.

 

Stonehenge es un observatorio, es decir, es un calendario. Desde el centro del monumento y fijando la mirada a la piedra denominada Piedra Talón, se puede conseguir alinear ésta con el horizonte, logrando los días de solsticio que el Sol salga o se ponga sobre ella. Antiguamente, esto permitía a campesinos y ganaderos predecir con antelación la llegada de las estaciones para poder planificar sus actividades a largo plazo. Además, se ha hablado mucho de su finalidad para realizar rituales sagrados vinculados con el Sol.

 

 

Para que los visitantes pudieran tener una información más detallada del lugar, en diciembre de 2013, se abrió el nuevo centro de visitantes que realiza exposiciones permanentes y temporales incluyendo cerca de 300 tesoros arqueológicos encontrados enterrados en el lugar, desde joyas, cerámica o restos humanos. 

 

Sin embargo, aún quedan incógnitas sin resolver sobre este mágico lugar, ¿Cómo fueron capaces de trasladar bloques de piedra de semejantes dimensiones en distancias tan grandes?, ¿Qué relación hubo entre Stonehenge y los celtas?, ¿Son fiables las cuestionadas teorías de los eclipses de Hawkins?  

 

Información práctica para viajar a Stonehenge

 

¿Cómo llegar a Stonehenge?

El monumento megalítico de Stonehenge se encuentra a casi dos horas de la ciudad de Londres. La manera más sencilla de ir hasta allí en transporte público es cogiendo el autobús desde Salisbury, la Estación Central o New Canal Stand. La frecuencia de los buses son de 1 hora de intervalos en invierno y en verano los intervalos se reducen a cada 30 minutos.  Para información más detallada sobre horarios y rutas, visita este enlace

 

 

¿Dónde puedo comprar los tickets con antelación?

En la web oficial tenéis la posibilidad de comprar los tickets online y llevarlos impresos para tu visita o si te interesa realizar una excursión a diferentes lugares para aprovechar al máximo tu experiencia dispones de diversas ofertas con visita a Stonehenge que puedes adquirir en este enlace de la tienda de VisitBritain