Ely, un Tesoro a dos pasos de Cambridge y Londres

A sólo 23 km de Cambridge o lo que es lo mismo, a 13 minutos escasos en tren, la ciudad de Ely es uno de los lugares  más arrebatadoramente hermosos de Inglaterra. 
Por su tamaño y población podría ser descrito como un pueblo  de tamaño medio pero sólo hay que bajarse del tren y ver su majestuosa Catedral a lo lejos, dominando todo el paisaje circundante, para que nadie pueda poner en duda su título oficial de ciudad otorgado por la reina Isabel II en 1974.

catedral de ely
©VisitBritain / Britain on View

Hay que recordar que Ely se construyó en lo alto de la que posiblemente sea la única colina de los Fens,  una antigua zona pantanosa parcialmente desecada en el S.XVII, a la que sólo se podía llegar en barco.  Todavía lo primero que llama la atención es el protagonismo del agua en la zona.  Ahí está ese Great Ouse, el río por el que llegaron a la ciudad personajes como el  gran rey  vikingo Canuto, a principios del S.XI, cuando según cuentan las crónicas era el segundo monasterio más rico de Inglaterra. Una de las actividades más recomendables es precisamente descubrir la zona en barca, alquilando un bote cerca de la misma estación de ferrocarril.

great ouse
Foto de Javier Mazorra

 

A diferencia de otras muchas ciudades de Inglaterra,  Ely no ha perdido su carácter bucólico y parece seguir  inmersa en una deslumbrante burbuja del tiempo, presidida por esa inusitada nave celestial dominando el paisaje de los Fens.  


©VisitBritain / Rod Edwards

Sólo por conocer su espléndida Catedral ya habría que acercarse a Ely.  No sólo es una de las iglesias de mayores dimensiones de todo Gran Bretaña - la cuarta más larga-, sino también una de las más originales y hermosas. Aunque sus orígenes se remontan al S.XI, a los tiempos de Guillermo el Conquistador, su actual apariencia responde a las diferentes ampliaciones que se realizaron en siglos posteriores, pudiéndose apreciar una superposición de estilos que van desde el románico que en Inglaterra se identifica como Normando, a todos los periodos y matices del Gótico. Si después de sucesivas restauraciones, su conjunto resulta sobrecogedor, tanto desde fuera como en su interior, sus dos grandes atracciones son sin duda la  extraña Torre Occidental de 66m construida en una sugestiva mezcla de estilos y sobre todo el Octágono que preside su transepto.  Para muchos especialistas  la  prodigiosa linterna pétrea que surge en su interior es la obra maestra del gótico durante el periodo que se conoce  en Inglaterra, como Decorado o Curvilíneo. De todas formas, no hay que ser un historiador del arte para quedarse maravillado ante tal magnificencia arquitectónica.


©VisitBritain / Britain on View

Se pueden pasar horas admirando esta espléndida Catedral que además incluye uno de los museos dedicados a la vidriera más importante del mundo.  Y quien se quede con ganas de más arquitectura medieval en todo su esplendor, sólo tiene que subirse a un tren y en menos de un cuarto de hora puede estar  en Cambridge donde se encuentra  la capilla de King’s College, el máximo ejemplo del Gótico Perpendicular o tardío. Y si por otro lado se dirige en otro tren hacia el norte, en poco más de media hora, podrá descubrir la Catedral de Peterborough,  otra maravilla arquitectónica conocida por su fachada oeste presidida por tres inmensos arcos en ese mismo estilo Gótico Perpendicular.


©VisitBritain / Britain on View

Pero en Ely no sólo hay  una magnífica Catedral, contabilizándose además unos doscientos edificios protegidos por lo que hay que reservar suficiente tiempo para pasearse por su casco antiguo, uno de los mejor conservados de Inglaterra. Para facilitar la visita se ha creado The Eel Heritage Walk , una ruta circular que permite conocer los puntos más carismáticos y al mismo tiempo disfrutar de sus pubs y excelentes tearooms o  salones de té. Hay dos paradas obligatorias. Una en el Museo de Ely ubicado en la antigua Cárcel donde se cuenta la historia de la ciudad desde tiempos prehistóricos hasta el S.XXI  y la Oficina de Turismo que permite conocer la única casa que se conserva de Oliver Cromwell antes de derrocar a la monarquía inglesa en 1653 para convertirse  en Lord Protector y máxima autoridad en el país durante los cinco años siguientes. Dicen que su espíritu sigue vagando entre sus paredes.
Vale la pena coincidir con alguno de los mercados que se celebran semanalmente en su pintoresca Market Place. Quien por otra parte  esté interesado por ver cómo eran esos Fens  antes de que se desecaran puede acercarse a Wicken Fen, un parque gestionado por el National Trust,  -a unos 15km de Ely-, donde nada ha cambiado, como se puede observar  caminando por  los  ‘droves’, una red de caminos rústicos que permite explorar la zona todavía sigue dedicada al cultivo de  mimbreras  y juncos. 

 

Escrito por Javier Mazorra

Nacido en Tanger (Marruecos) en 1954. Vive y trabaja a caballo entre Madrid y Edimburgo desde 1977. Historiador del Arte y Periodista especializado en el mundo del viaje, colabora de forma habitual en EL MUNDO y GENTE VIAJERA (ONDA CERO).