Guía del Manchester más alternativo

Detrás de el hipnótico binomio que forman el fútbol y el pop-rock en esta ciudad, existe una Mánchester moderna, diferente, y muy atractiva. Sus coordenadas no exigen un Cluedo clandestino, sino que son accesibles para todo aquel que opte por perderse en sus calles y regalar a las pupilas una dosis de creatividad y nuevos estímulos.  

 

La evolución del Northern Quarter

El barrio extravagante por excelencia de esta urbe ha pasado de ser a vergüenza de la burguesía al orgullo del retrofuturo. Es decir, que ha sabido sacarle partido a los años punk para, sin perder su esencia, ser el embudo de las mentes, manos y escaparates más creativos. Los carteles indicativos de las calles, escritos en una tipografía más amable y estilizada, ejemplifican la gentrificación cultural de esta área. A este simpático guiño hay que añadirle las pinturas murales que, desde 2010, decoran y reivindican las fachadas a partes iguales gracias a la iniciativa Out House MCR, un galería de arte urbana promovida por la cercana tienda para artistas Fred Aldous

 

Además del paseo, el ‘instagrameo’ y los hallazgo de tiendas anti comerciales que toman el nombre de bandas míticas como Oi Polloi, este Quarter cuenta con cuatro coordenadas que evidencian su madurez. La más indescriptible es el centro comercial Afflecks, un enorme edificio de herencia industrial en cuyo interior se desata un universo ecléctico de tendencias ‘indies’. O, lo que es lo mismo, tiendas de discos, estudios de tatuajes y escaparates de moda que harían temblar a cualquier tía abuela. Por el camino, sus pasillos y escaleras se decoran con carteles agresivos y colores estridentes con el fin de demostrar a todo el mundo que aquí reina lo diferente. 

 

Más ‘civilizado’ es el Manchester Craft and Design Center. Ubicado en el obsoleto edificio victoriano que albergaba el mercado de pescado, este universo creativo acoge ahora a diseñadores de todo tipo que venden aquí sus pequeñas creaciones. Más allá de cotillear tras sus escaparates, el hecho de conocer su historia y el bagaje de este hangar resulta entretenido ya que muchas de sus tiendecitas heredan la estética de los viejos puestos y, en sus baños, se exhiben fotos de su antigua vida. Por su parte, el CFCCA es capaz de resistir a los años. Este centro cultural exhibe lo mejor del arte y el diseño contemporáneo chino (o de origen de este país) y ejerce como altavoz de toda la comunidad oriental que se estableció durante la revolución industrial así como de su herencia. A unos minutos andando, el teatro-café independiente Hope Mill está revolucionando Ancoat, el barrio por el que se está expandiendo la maravillosa epidemia creativa del Northern Quarter. 

 

La inquietud de Home

A First Street se accede bajo el puente de ladrillos que sostiene las vías de tren. Este es su único guiño a la nostalgia. Detrás de él aparecen varias manzanas de oficinas, hoteles y restaurantes modernísimos que consiguen trasladar la filosofía de ocio y negocio de Silicon Valley a sus plazoletas. Eso sí, aquí reina HOME, el espacio artístico apadrinado por Danny Boyle y auspiciado por las dos grandes compañías culturales de la ciudad: la Cornerhouse y la Library Theatre Company. En su interior se encuentran varias salas de cine, escenarios teatrales y una galería de arte que da visibilidad a los artistas más pujantes del momento en todo el mundo.