Margate, un bastión del arte contemporáneo

El arte contemporáneo tiene sin duda un poder inusitado. Buen ejemplo es lo que ha ocurrido en el extremo  oriental del condado de Kent. Desde su inauguración en 2011 el centro cultural Turner Contemporary no sólo ha atraído a cerca de dos millones de visitantes sino que ha vuelto a poner en el mapa a Margate, la que fuera una de las playas más populares del sur de Inglaterra pero que desde hacía décadas nadie se acordaba de ella. 

A 122km de Londres y 60 de CanterburyMargate se ha vuelto a poner de moda. El catalizador ha sido sin duda esa maravillosa caja de sorpresas  diseñada por el estudio de arquitectura de David Chipperfield, responsable de la remodelación del Neus Museum de Berlin que alberga a Nefertiti pero también de proyectos  en España como la Ciudad de la Justicia en Barcelona/Hospitalet del Llobregat o el carismático edificio “Veles e Vents” en el puerto de Valencia, sede de la Marina Real Juan Carlos I.

Margate Harbour
Foto de Javier Mazorra

Turner Contemporary está construido exactamente en el lugar donde se encontraba la casa de huéspedes de Mrs Booths,  allí donde hacia 1820 JMW Turner, el primer artista realmente moderno de Gran Bretaña, descubrió el  que según él,  es el cielo más hermoso del norte de Europa.

Turner Contemporary
Foto de Javier Mazorra

Turner había descubierto Margate mucho antes, cuando apenas tenía once años pero fue a partir de entonces cuando se enamora profundamente de esta zona de Kent realizando más de cien obras inspiradas por sus paisajes. Se ha creado  incluso una ruta por el condado, destacando sus diez rincones favoritos. 

Desde su apertura  Turner Contemporary ha acogido muestras tan populares como  She Lay Down Deep Beneath The Sea donde la siempre controvertida Tracey Emin que ha nacido precisamente en Margate, volvió a hacer temblar los pilares del arte contemporáneo o “Provincial Punk” la primera gran retrospectiva dedicada a Grayson Perry, el que posiblemente sea el artista británico más original e influyente de nuestra época que desde hace unos meses además  ofrece  en alquiler  A House for Essex  su  primera casa escultura, ubicada cerca de Harwich.

Margate
Foto de Javier Mazorra

En muy poco tiempo Margate ha salido de su letargo. Se ha remodelado su fachada marítima, transformándose en el perfecto telón de fondo de la que sin duda sigue siendo una de las mejores playas de esta parte de Inglaterra, llamando la atención el precioso color dorado de su arena.  Se están recuperando muchas de sus casas de estilo victoriano, dándoles nuevos usos, muchas veces relacionados con el arte y la cultura aunque quizás  lo más espectacular haya sido la reapertura de Dreamland, uno de los parques de atracciones más antiguos y carismáticos del país que ha vuelto a renacer manteniendo y apostando por  esas máquinas y artilugios que hicieron soñar a tantas generaciones. Es un viaje al pasado que parece haber ya seducido a los jóvenes del S.XXI.

Por otra parte Margate tiene la suerte de estar unida a Londres por una de las primeras líneas ferroviarias de alta velocidad que se han construido en Inglatera lo que permite llegar a través del  SouthEaster Railways  hasta su mismo centro, en poco más de una hora. De esa forma se puede hacer un viaje de ida y vuelta en el mismo día pero  lo ideal es quedarse  un par de noches para no sólo saborear  el ambiente que se respira en este rincón de Kent pero también explorar lo que se conoce como la antigua isla de Thanet, de la que forma parte con otras poblaciones tan interesantes como Broadstairs íntimamente relacionada con Dickens  o Ramsgate donde Van Gogh vivió una larga temporada.

En realidad en Margate el espectáculo comienza nada más llegar a la estación que ya de por si atrae a muchos aficionados a la arquitectura al tratarse de uno de los primeros edificios de Maxwell Fry, considerado como uno de los padres de la arquitectura moderna británica, del que también se puede seguir una ruta por Londres buscando sus obras más notorias.

Casas victorianas de Margate
Foto de Javier Mazorra

Después hay que ir a rendir homenaje a Mrs Booth inmortalizada en un monumento en el muelle conocido como Harbour Arm desde donde se domina una extraordinaria vista del conjunto urbano.

Tampoco hay que perderse curiosidades como la Shell Grotto, una suntuosa gruta recubierta con cerca de cinco millones de conchas marinas, ni otras maravillas que dejaban boquiabiertos a los veraneantes del S.XIX.

Por otro lado, que nadie se extrañe ver cosas inauditas en los lugares  más impredecibles. Son casi siempre obras de arte como la casa de Godwin Road,  en el barrio de Clifton que literalmente se escurre en el suelo y que no es otra cosa que  'From the knees of my nose to the belly of my toes'  una creación de Alex Chinneck que a nadie deja indiferente.

 

 

Escrito por Javier Mazorra

Nacido en Tanger (Marruecos) en 1954. Vive y trabaja a caballo entre Madrid y Edimburgo desde 1977. Historiador del Arte y Periodista especializado en el mundo del viaje, colabora de forma habitual en EL MUNDO y GENTE VIAJERA (ONDA CERO).