10 lugares imprescindibles de Gran Bretaña

Podrías estar durante un año entero de viaje por Gran Bretaña y, aún así, te quedarían incontables lugares por descubrir, tal es la riqueza de parajes naturales, preciosas ciudades o enclaves repletos de historia que salpican el país y que ayudan a conocer su esencia: su sentido del humor, sus costumbres más tradicionales, ¡y hasta sus acentos imposibles! Esta es una pequeña lista de algunos de los imprescindibles rincones de Gran Bretaña para descubrir parte de su singularidad, pero hay muchos, muchos más…

El Museo Británico (Londres, Inglaterra)

Londres lo tiene todo –lo que se dice todo-, pero hay un lugar de su increíble colección que debes conocer sí o sí: El Museo Británico (British Museum, Great Russell St.), un compendio de la Historia –con mayúsculas- del mundo a través de más siete millones de objetos de todas las épocas y civilizaciones que ocupa uno de los más elegantes edificios neoclásicos de la ciudad. Destacan en él todo lo relativo al Antiguo Egipto y sus momias, la parte más enigmática y subyugante, pero hay mucho más que ver como los frisos del Partenón, la mítica Piedra Rosetta o los impresionantes puertas de Babilonia. Y, aunque no sea el auténtico, la copia del Discóbolo te va a dar un montón de likes cuando la fotografíes y la cuelges en tu perfil de Instagram. ¡Garantizado!

La Calzada del Gigante (Bushmills, Irlanda del Norte)

Unos 40.000 bloques de roca basáltica con formas hexagonales constituyen esta impresionante formación volcánica de hace unos 60 millones de años en el corazón de bellísima costa del condado de Antrim, en Irlanda de Norte. La leyenda cuenta que el gigante irlandés Finn se peleaba habitualmente con su homólogo escocés Bennandoner tirándose piedras, tantas que formaron este espectacular camino por el que el escocés decidió ir a atacarle... Mitos aparte, es un lugar lleno de magia digno de visitar y que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1986. Para visitarlo conviene calzar botas con buena suela: las rocas sueles estar húmedas y resbalan mucho, así que camina con precaución.

Riverside Museum (Glasgow, Escocia)

El espectacular edificio diseñado por Zaha Hadid recuerda a las olas del mar y, como uno de los mejores museos del mundo dedicado al transporte que es, atesora una imponente colección de tranvías, trenes, camiones de bomberos, remolques, motos y coches, además de otra de bicicletas suspendidas del techo que te dejarán, seguro, con la boca abierta. 

Royal Mile (Edimburgo, Escocia)

Jalonada de tiendas, restaurantes y cafés, la bellísima Milla Real de Edimburgo comunica el Castillo Real con el palacio de Holyroodhouse y su nombre le viene dado por su longitud, 1.814,2 metros, o lo que es lo mismo, una milla escocesa. Hay mil recovecos y lugares que debes visitar en la Royal Mile de Edimburgo, como la Catedral de St Giles o la iglesia Tron Kirk, reconvertida en mercadillo, y desde luego ni se te ocurra irte de Edimburgo sin visitar el callejón White Horse Close, que te transporta directamente a una época en la que se viajaba en carruajes y se dormía en posadas.

The Cavern (Liverpool, Inglaterra)

El 9 de noviembre de 1961, Brian Epstein conoció a The Beatles en un tugurio de rock llamado The Cavern y, como suele decirse, el resto es historia... Hoy, The Cavern, con su famoso neón, sigue abierto en el 10 de Matthew Street y, además de ser punto obligado de peregrinación para los fans de los Beatles, mantiene una estupenda programación de conciertos, por la que han desfilado otros nombres míticos de la música británica como Oasis, Arctic Monkeys o Travis. La legendaria ‘cueva’ es una fiesta constante a la que no puedes faltar durante tu escapada a Liverpool.

Bath (Somerset, Inglaterra)

La ciudad balneario de Bath sirvió de inspiración para grandes de la literatura inglesa como Jane Austen o Charles Dickens -sus aguas termales, que ya disfrutaban los romanos, eran tan famosas como sus fiestas de la alta sociedad-, y hoy es uno de los lugares imprescindibles que no puedes dejar de conocer cuando viajes al Reino Unido. Apunta las cosas que debes hacer y lugares que ver en Bath: visitar la Abadía de Bath y los baños romanos, subir a la Torre del Reloj, cruzar el Pulteney Bridge, y descubrir en The Jane Austen Centre (40 Gay St), un museo dedicado a la célebre escritora situado muy cerca de la casa donde vivió, una de las mejores salas de té de Bath, la elegantísima Regency Tea Room. ¡Te sentirás protagonista de una novela victoriana!

Snowdonia National Park (Gales)

El parque nacional de Snowdonia, en Gales, es uno de los mejores rincones donde practicar escalada y senderismo en el Reino Unido. Un excelente modo de visitarlo es hacerlo a bordo del ferrocarril de Ffestiniog, que lo recorre con su preciosa locomotora pintada en rojo, y desde donde contemplarás los lagos, los valles y los 14 majestuosos picos del parque, el más famoso (y alto) de los cuales es el Snowdon, con 1.085 metros de altura. A la cima de esta montaña también puedes llegar en otro tren, el ferrocarril de cremallera Snowdon Mountain Railway, aunque la subida, si el tiempo es bueno, no es demasiado dura y, de verdad, merece la pena el esfuerzo.

Stonehenge (Wiltshire, Inglaterra)

El corazón místico de Inglaterra es Stonehenge, el misterioso monumento megalítico con forma de círculo de piedra de origen incierto y cinco mil años de antigüedad. Stonehenge destaca en solitario sobre los verdes prados, apuntando a un cielo lleno de preguntas, siendo “¿has sentido la energía?” la que más se repite entre sus visitantes. Para visitar Stonehenge, tienes que adquirir las entradas con bastante antelación pero, si no dispones de tiempo, es posible comprar entradas urgentes (a mayor precio, eso sí), como hizo el mismísimo Barack Obama.

The Cotswolds (Inglaterra)

Además de ser una de las regiones más bonitas de Inglaterra, cuajada de aldeas, pequeñas iglesias, grandes mansiones y algunos de los palacios más impresionantes del país, The Cotswolds, en los condados de Gloucestershire, Oxfordshire, Warwickshire, Wiltshire y Worcestershire, es una zona muy recomendable para descubrir la gastronomía inglesa, una sorpresa donde las estrellas Michelin compiten con los productos con denominación de origen. Entre ellos destacan el queso Single Gloucester y la carne porcina de Gloucester Old Spot. ¡No volverás a decir que en Inglaterra se come mal!

 Las ‘Highlands’ (Escocia)

Alquilar un coche y perderse por las Tierras Altas escocesas es como vivir un sueño. Vale, hay que conducir por la izquierda, pero eso te parecerá lo de menos cuando lo hagas atravesando este paraíso natural bello como lo son pocos en el mundo: lagos, fortificaciones, palacios, pequeños cementerios, cascadas, ciudades de corazón medieval… El tesoro de estas Higlands de Escocia es su naturaleza, cuyo mayor exponente son los espectaculares acantilados, como los de Kilt Rock, al norte de la isla de Skye. No te vayas de las Highlands sin visitar el castillo de Eilean Donan, uno de los más bonitos del mundo ni, por supuesto, sin echar un vistazo al Lago Ness, que nunca se sabe...