5 lugares imprescindibles que ver en Bath

Bath es considerada por todos una de las ciudades más bellas de Inglaterra. Además, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y, con cerca de 5.000 edificios de especial interés por su valor arquitectónico, cuenta con numerosos atractivos que van desde el escénico Puente Pulteney sobre el río Avon al extraordinario ejemplo georgiano del Royal Crescent frente al mismo Royal Victoria Park.

Esta ciudad, típicamente inglesa, fue fundada hace alrededor de 2.800 años por el rey Bladud, padre del rey Lear, aunque hoy todavía respira esa atmósfera sofisticada de la burguesía georgiana del siglo XVIII, donde perderse entre sus calles elegantes te lleva a un increíble paseo donde aquí te presentamos 5 lugares imprescindibles que ver en Bath que no deberías perderte durante tu visita

El Puente Pulteney

El Puente Pulteney
Vistas al Puente Pulteney

Con la particularidad de ser uno de los cinco únicos puentes habitados existentes en el mundo, estamos ante una construcción que atraviesa el río Avon diseñado por Robert Adam e inaugurado en 1773 y que recuerda a otros mundialmente conocidos como el puente Vecchio o el puente de Rialto en Florencia y Venecia, respectivamente, y a los que nada tiene que envidiar.

Floristerías, bares y hasta una tienda de antigüedades, sobreviven al paso de los tiempos acompañados por una divertida leyenda que cuenta que el contraste entre la fachada principal y la norte, menos agraciada, se debe a que fue diseñado por la mente de una anciana que “ha lavado su cara, pero se ha olvidado limpiar su trasero”

 

La Abadía de Bath

Abadía de Bath
Selfie en los exteriores de la Abadía de Bath

La Abadía de Bath es, posiblemente, uno de los puntos más visitados de la ciudad y el mejor ejemplo del gótico del sudeste de Inglaterra. También llamada Iglesia de San Pedro y San Pablo, recibe su apariencia actual en el 1499 siendo una de las últimas catedrales medievales levantadas que se ha conservado como lugar de culto religioso desde el siglo VII.

Es posible acceder a su torre en un pequeño tour guiado de 50 minutos. Resulta interesante poder ver la zona donde se automatiza el sistema del campanario, la propia campana y hasta el mecanismo del reloj de la torre.

 

Las Termas Romanas

Termas Romanas de Bath
Termas Romanas de Bath

Las Termas Romanas de Bath, situadas en el mismo centro de Bath y a pocos metros de la anterior, son la verdadera joya de la ciudad. Aquí no solo sentirás que estás paseando por la historia sino que vivirás el calor de las aguas termales, disfrutarás el Sagrado Manantial y sentirás envidia de cómo se relajaban los romanos hace miles de años. Aunque fueron los Celtas por medio del Rey Bladud, los primeros en reconocer los beneficios terapéuticos de estas aguas, estos últimos la llevaron a la máxima expresión en este lugar

Por supuesto, han sido incluidas dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad, siendo uno de los legados más importantes que ha dejado la Antigua Roma al norte de los Alpes.

 

The Royal Crescent


Arcoiris en Royal Crescent

Si eres un apasionado del urbanismo, disfrutarás de una auténtica obra maestra diseñada por el mismísimo John Wood, en The Circus y The Royal Crescent. Se trata de un conjunto de 30 casas datadas desde 1767, dispuestas en forma de arco, justo en frente de The Royal Crescent. En el número 1 además se puede visitar una mansión del siglo XVIII extraordinaria e imprescindible en Bath, con todos los detalles de su sala de estar, el comedor, la sala de lectura o hasta el sótano donde hacía vida el servicio.

The Circus y The Royal Crescent forman el Sol y la Media Luna masónica. ¡No dejar de disfrutar de un paseo por su Royal Victoria Park!

 

Zona antigua (y sus tiendas)

de compras por bath
De compras por Bath

Aquellos que, además de todo lo anterior, busquen una ciudad con el antiguo encanto británico, encontrarán en Bath su destino. Dejarse embaucar por sus viejas calles es trasladarse al tiempo que inspiró a la novelista Jane Austen a escribir “Orgullo y Prejuicio” cuando vivió aquí. La calle Milson sigue conservando su encanto de otros tiempos totalmente único.

Galerías comerciales se entremezclan con pequeños locales más tradicionales donde encontrar tiendas dedicadas exclusivamente a los osos de peluche, a la navidad, a los caramelos o al chocolate artesanal, todas ellas con exquisito encanto y mucha historia.

No os marchéis sin ver la casa más antigua de la ciudad, la casa de Sally Lunns, un restaurante de hace más de 300 años donde todavía se sigue sirviendo el más famoso panecillo del lugar.

 

¿Te hemos convencido ya para plantearte tu vista a Bath?