Ruta gastronómica y cultural por Escocia e Inglaterra

Imagina el plan: viajar en coche a tu aire por Inglaterra y Escocia con Logitravel, deteniéndote en los lugares más icónicos y, también, en los más sabrosos: destilerías, restaurantes de estrella Michelín, pubs, mercados gastro… ¡Te entrará el apetito solo de pensar en tu próximo viaje a Inglaterra y Escocia!

 

No hay nada como viajar al ritmo que uno quiere, sin más obligaciones que las de disfrutar a tope del viaje, y esa posibilidad es simplemente perfecta si, además, viene de la mano de Logitravel, que te ofrece viajar a tu aire en dos fantásticas rutas en coche por Inglaterra y Escocia en las que, además de no dejarte ni uno solo de los lugares de interés, tampoco faltarán las razones gastro para que, cuando regreses, lo hagas habiendo sentido en primera persona que, además de ciudades cosmopolitas, parajes naturales de ensueño y bucólicos pueblecitos escondidos en valles o asomados al mar, en Gran Bretaña se come -y se bebe- de maravilla. ¿Estás list@ para protagonizar tu propia road movie gastronómica?

La Inglaterra más sabrosa

El viaje comienza en Londres, una de las capitales gastronómicas del mundo. ¿Dónde si no podrías tomar el té de la tarde en un autobús turístico que te enseña los monumentos más famosos de la ciudad, probar platos de todo el mundo sin salir del Borough Market, comer un menú inspirado en la obra de Shakespeare en su propio teatro, The Globe, o catar cervezas artesanales en las fábricas de cerveza de la Bermondsey Beer Mile?

Y eso, por no hablar de la cantidad casi infinita de lugares míticos con los que vas a llenar tus Stories: la abadía de Westminster, el Royal Albert Hall, el London Eye, el Big Ben, Hyde Park, Downing Street, la Tate Modern, el British Museum, o el castillo de Windsor, en cuya capilla de San Jorge se casaron los Duques de Sussex, el Príncipe Harry y Meghan Markle.

Son tantos lugares que visitar que lo mejor que puedes hacer es olvidarte por unos días del coche y adquirir en la tienda oficial de VisitBritain la Visitor Oyster Card. Con ella, tienes tarifas especiales para moverte en transporte público y un montón de descuentos.

Tu ruta gastronómica y cultural por Inglaterra tiene un montón de paradas, a cada cual más interesante y sabrosa. Sal de Londres rumbo a Southampton y mira cuánta magia te aguarda en las dos paradas del camino: Stonehenge y sus tres mil años de historia, y Salisbury, que te parecerá transportada de la época medieval, con su imponente Catedral gótica y su torre de más de 130 metros de altura, y su mercado, con más de 800 años de antigüedad. Cuando llegues a Southampton, date un paseo por su puerto, del que zarpó el Titanic y, para recuperar fuerzas, los restaurantes de Oxford Street son una apuesta segura.

Sigue desde aquí tu ruta hacia Winchester, la ciudad donde murió Jane Austen -no te pierdas su museo-, con su increíble patrimonio medieval, sobre el que reinan su catedral gótica y el castillo, con su réplica de 700 años de antigüedad de la mesa del Rey Arturo.

Aparca tu coche en cualquier tramo de la impresionante Costa Jurásica, una colección de calas y acantilados entre Dorset y Devon cuyo lugar más célebre es el Durdle Door, un arco de roca incrustado en las a aguas.

Tras pasar por Dorchester y Exeter llegarás a la histórica Plymouth, ciudad marinera por excelencia, y donde, si lo deseas, puedes participar en una travesía en alta mar y pescar su propia cena: en The Boathouse Café, localizado en el muelle, cocinarán tus capturas a tu gusto.

De Plymouth a St. Austell te espera se encuentra el Proyecto Eden, que para nosotros es “la octava maravilla del mundo”, ¡y seguro que tú pensarás lo mismo cuando contemples estos biomas geodésicos con forma de burbuja y rodeados por un paisaje espectacular, donde está el jardín botánico más grande del mundo! En el puerto pesquero de Padstow no te faltarán excelentes restaurantes como el The Seafood Restaurant, y además está muy cerca de los viñedos de Camel Valley, donde podrás, si quieres, reservar un tour guiado y una cata de sus vinos. En el valle de St Issey está uno de los templos de la agricultura ecológica, con restaurante Michelin y todo, Trevibban Mill.

La bellísima Finca Tregothnan, la primera plantación local de té del Reino Unido, es antesala de otro imprescindible de tu ruta, el espectacular castillo de Tintagel, colgado en un acantilado sobre el mar, donde dice la leyenda que nació el Rey Arturo. Cuando te recuperes de las vistas, para en Port Isaac y conduce hasta la siguiente parada, la ecléctica Bristol, donde se encuentra mucho del mejor street art del mundo. ¡Es la ciudad natal de Banksy! Asciende al puente colgante de Clifton, que se alza sobre unos peñascos encima del río Avon, y contempla la mejor panorámica de la ciudad que te puedas imaginar.

Ahora, toca poner rumbo de vuelta a Londres, y la ruta no puede ser más intensa: pasarás por la coqueta población medieval de Lacock, cuya abadía te sonará en cuanto la veas (¡es la que aparece en las películas de Harry Potter!), atravesarás los Cotswolds –que ya te hemos dicho en alguna ocasió que es una de las regiones más bellas del mundo-, con sus gastro-pubs y su pasión por la comida más healthy (aquí nació Daylesford, la empresa de comida orgánica que triunfa en Reino Unido, y cuya granja puedes visitar).

La penúltima parada de esta ruta gastronómica por Inglaterra es Oxford, la legendaria ciudad universitaria, con sus 38 Colleges históricos, como el Christ Church College & Cathedral, el más antiguo de todos, escenario de infinidad de películas. Pasea por junto al río Cherwell o sube a la torre de la Iglesia de la Virgen María, desde donde obtendrás las mejores vistas de la ciudad, para que tu apetito se abra para la hora de la cena en Londres. ¿Por qué no te regalas un último capricho gastro y reservas en The Duck And Waflle, el restaurante de la planta 40 de la Heron Tower? Las vistas son increíbles –y la carta también, claro. ¡Te lo has ganado!

Escocia para paladares intensos

¿Prefieres que sean los sabores del norte los que te sorprendan? iBien pensado! Comienza a trazar en Edimburgo tu mapa gastro-cultural por Escocia paseando por la Royal Mile, subiendo a lo alto de Carlton Hill, visitando el castillo y tomando el té en el palacio de Holyroodhouse, la residencia real. ¿Tienes apetito? Hay rutas gastrónomicas en el centro de la ciudad que te descubrirán lo mejor de la cocina escocesa, en el barrio de Leigh tienes restaurantes y pubs donde saciar tu apetito y, si lo prefieres, puedes catar las ginebras Pickering de la destilería Summerhall o saciarte con las estrellas Michelin que iluminan las cartas de The Kitchin y Restaurant Martin Wishart.

 

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En las cercanías de Edimburgo te aguardan lugares como la capilla de Rossyln, repleta de leyendas templarias, o el bosque de Roslin Glen Country Park, un lugar mágico, como de cuento de hadas, que son los “aperitivos” de la  preciosa ruta que te llevará a la ciudad más septentrional del Reino Unido, Inverness, la capital de las Highlands, repleta de pasado vikingo y a un paso del lago Ness. ¡Contrata una excursión en barco por el lago Ness y saluda a Nessie de nuestra parte!

Desde aquí, pon rumbo a la región de Speyside, el “kilómetro cero” del whisky escocés, con más destilerías por metro cuadrado que en cualquier otra parte del mundo, en pleno parque nacional de Cairgorn, el más grande del Reino Unido, un auténtico paraíso natural donde además puedes seguir la Ruta del Whisky de Malta de Speyside, que recorre ocho destilerías de fama mundial. ¿Y si haces una parada en la de Glenfiddich y catas in situ su whisky, uno de los mejores del mundo? ¡Será inolvidable! Como lo será, también, perderte a tu ritmo por la isla de Skye, uno de los lugares más especiales de toda Escocia. Llegar a ella cruzando los montes de Wester Ross, el legendario castillo de Eilean Donan.

En cuanto cruces el Skye Bridge estarás en la isla. ¿Por qué no recuperas fuerzas en Portree? El Merchant Bar, el pub del hotel The Bosville, es uno de los mejores de Escocia. ¡Lo comprobarás en cuanto pongas un pie en él! Y esto sí que es comenzar tu ruta por la isla de Skye del mejor modo. No dejes de visitar el castillo de Dunvengan y el faro Neist Point y, si de verdad te gusta conducir, disfruta de las curvas de la carretera de Quiraing, que te regala vistas espectaculares a cada golpe de volante.

Los paisajes espectaculares te acompañarán cuando dejas la isla rumbo a Fort Augustus, bañada por el lago Ness y por donde cruza el Canal de Caledonia que une el Atlántico con el mar del Norte. Y es que el agua está presente casi en cada momento de tu viaje:, explora la ruta y detente a contemplar el lago Ness antes de poner rumbo a Glasgow atravesando el valle de Glencoe. No te pierdas el lago Lomond, el lago más grandes del país y además uno de los más singulares, en el parque natural de Trossachs.

 

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Estás ya a las puertas de Glasgow, “la segunda capital del Imperio”, una de las ciudades más intensas y atractivas de Europa en la que no te va a faltar historia, patrimonio –del art-nouveau de Charles R. Mackintosh a icónicas obras de Zada Hadid o Sir Norman Foster- no, desde luego, lugares donde disfrutar de la mesa: toma el té de la tarde en los salones de The Willow Tea Rooms, comparte con las celebrities locales la carta del The Corinthian Club, y no te pierdas el mejor haggis de la ciudad, el del Café Gandolfi. ¿A que acabas de terminar tu viaje y ya quieres regresar?

 

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