Glastonbury, un lugar mágico y esotérico

Como te puedes imaginar, en Inglaterra también hay lugares mágicos, y no solo me refiero al enclave megalítico de Stonehenge que cada solsticio de verano reúne a miles de personas para visitarlo.

Hay un pueblo al sur de Inglaterra, en el condado de Somerset, que si te gustan los lugares mágicos y el esoterismo, no puedes dejar de visitar.

A una hora al sur de Bristol encuentras Glastonbury, lugar al que llegué con la intención de visitar los restos de una antigua abadía cuyos orígenes se remontan, ni más ni menos, que al año 63 de nuestra era, y cuya historia está marcada por las leyendas del Rey Arturo y el Santo Grial.

Pero nada más llegar descubrí que, además, es un enclave donde el esoterismo y la magia ha tomado todo el protagonismo en sus calles…y entre buena parte de sus habitantes. Glastonbury es bastante popular por el gran festival de música que desde la década de los 70 se celebra cada año en la última semana de junio, y que suele concentrar a unas 150.000 personas.

Los restos de la Abadía de Glastonbury, el motivo original de mi visita en uno de mis recientes viajes a Inglaterra, los encuentras en una zona verde de grandes dimensiones situada en el mismo centro del pueblo.

Se dice que los monjes de la abadía, allá por el siglo XII, afirmaron haber encontrado los sepulcros del rey Arturo y Ginebra.

A este respecto te recordaré que el rey Arturo es un personaje de la literatura medieval europea, de cuya existencia real no se tiene constancia alguna.

Pero la primera leyenda que envuelve la Abadía de Glastonbury afirma que en el siglo VII a dicho enclave llegó José de Arimatea con el Santo Grial, y de hecho a lo largo de la historia se ha convertido en el lugar de peregrinaje más popular en Gran Bretaña.

 

Ahora durante tu visita de la Abadía de Glastonbury y tu paseo por la bonita pradera que la rodea, verás los restos de un monasterio que ya en 1184 fue destruido por un incendio, lo que propició una reconstrucción posterior, y el cual finalmente fue abandonado en 1536 tras la disolución de los monasterios ordenada por Enrique VIII.

Podrás ver los restos arqueológicos sacados a la luz de la primera iglesia mandada construir por los sajones en el citado año 63, así como los restos de muros y la fachada principal de la iglesia del monasterio.

Solo queda un edificio completo que corresponde al de la antigua cocina, la cual ha sido ambientada con objetos de la época medieval, y también podrás adivinar lo que fuera el recinto del claustro de la abadía.

Pero la gran sorpresa de tu visita de Glastonbury te surgirá cuando empieces a pasear por sus calles. Más fue en mi caso cuando al llegar al centro de Glastonbury nos encontramos con que en la sala de eventos del ayuntamiento, junto a la entrada de la abadía, se anunciaba un “Mercado de Brujas”. No pudimos resistirnos a la tentación de entrar a ver de qué se trataba. En realidad era un mercadillo donde “curiosos” personajes disfrazados de brujos y brujas vendían un amplio abanico de objetos de índole mágico y esotérico.

Pero aparte de este evento concreto que se celebra en el mes de julio, la sorpresa realmente viene cuando paseando por la calle principal de Glastonbury encuentras numerosos establecimientos con llamativas fachadas de colores donde “magos”, “médiums”, lectores de Tarot y todo tipo de curiosos personajes venden libros y cualquier objeto que te puedas imaginar vinculado a la magia y el esoterismo.


Foto de José Serralde

En ese momento descubrirás también que en el “Mercado de Brujas” los participantes no estaban disfrazados, sino que iban vestidos como gran parte de los residentes de Glastonbury, con una muy peculiar y llamativa vestimenta.

Sin duda tu visita de Glastonbury no te va a dejar indiferente, tanto por el encanto y las leyendas que rodean a su histórica abadía, como por el mágico ambiente que envuelve las calles del pueblo y a sus residentes.